Sylvia
Frey posee un Master en Ciencias Ambientales y es Doctorada en
Neurobiología. Desde 2001 que Sylvia trabaja para la conservación
marina con la ONG 'OceanCare', donde actualmente es directora de
Educación y Ciencia. Como bióloga conservacionista, ella está
continuamente interesada en utilizar el conocimiento científico como
una base sólida para proteger mejor a las especies marinas y sus
hábitats. Sensibilizar a la población es otro tema esencial para el
que Sylvia dedica sus conocimientos. De hecho, Sylvia está
convencida de que los cambios que tan urgentemente se necesitan en el
comportamiento de la gente, pueden ser también el motivo de aumento
de la concienciación de la biodiversidad en los océanos y sobre las
amenazas antropogénicas hoy presentes.
Michael Stünzi nació en Zurich, Suiza, donde vive y ocupase hoy de la creación y de la comunicación de temas científicos. Los trabajos de su compañía abarcan una gama diversificada de actividades de dibujo a mano, verdaderas obras de arte para la animación educativa. Él es también profesor profesional y profesor de la 'Escuela de Formación Profesional de Diseño de Zurich' en el Departamento Polydesigner 3D.
Venenosos
desechos plásticos congestionan los estómagos de los animales
marinos o establece trampas mortales alrededor de sus cuerpos. En el
corto 'Residuos
Plásticos en el Mar' la ONG 'OceanCare' alerta para el
problema del plástico y sus consecuencias para los animales marinos
y seres humanos.
Aproximadamente
el 80% de los desechos plásticos marinos tienen su origen en tierra,
abriendo caminos a través de las aguas residuales no tratadas,
viento, ríos e yendo directamente para los océanos. Todos nosotros
podemos influir directamente en el estado de las playas y de los
hábitats de la vida marina y 'OceanCare' busca justamente motivar a
repensar nuestro manejo diario de los artículos de plástico de
acuerdo con el lema 3R: "Reducir, reciclar y reutilizar."
El
segundo documental de animación que nos presentan es el 'Ruido
Submarino – La Catástrofe Inadvertida'. Los animales
marinos dependen de su audición para navegar, comunicarse, encontrar
una pareja sexual o las presas de que se alimentan. Pero su mundo
está siendo inundado por el ruido intensivamente provocado por el
hombre.
El
uso de armas de aire en las exploraciones de petróleo y de gas, las
ondas
sísmicas o sonares militares para
localizar submarinos, y las plataformas petrolíferas en alta mar
constituyen
continuas agresiones para
sus oídos. Para los animales marinos el ruido extremo es
potencialmente mortal. Con
este trabajo de Michael Stünzi y de Sylvia
Frey, 'OceanCare' ha puesto en marcha una campaña
internacional por 'Océanos Silenciosos' para pedir la protección de
los animales marinos de la contaminación acústica submarina.





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